El cliente siempre lleva la razón (o eso parece)

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En 2010 Jennifer Love Hewitt se puso en la piel de una masajista y madre soltera que para sacar a sus hijos adelante emplea métodos poco decorosos en su trabajo. Se trataba de una tvmovie para Lifetime, basada en hechos reales, que logró atraer a un gran número de espectadores. Tal fue el éxito que la cadena decidió aprovechar el tirón y convertir la película en serie. Para ello volvió a hacerse con los servicios de la actriz como protagonista.

Buenas críticas no ha cosechado pero es no impide que goce de una buena audiencia. Su estreno fue el mejor de Lifetime desde 2009, con casi tres millones de espectadores, y logró obtener un 4% más en su segundo episodio. Muchos han hecho de ella su nuevo ‘guilty pleasure’.

El argumento es morboso y lacrimógeno pero no por ello menos efectivo. Riley Parcks (Jennifer Love Hewitt) es una abnegada madre de familia y masajista desempleada que, aconsejada por una amiga, se ve forzada a buscar rápidamente un empleo para mantener a sus niños después que su marido los haya abandonado. Con él la situación económica no era mejor ya que padecía una grave lesión que le impedía trabajar (era deportista). Así que con la ventaja de tener una boca menos que alimentar, Riley  pide trabajo en un salón de masajes llamado The Rub, en un pueblo cercano al suyo.

Lejos de ser un centro al uso, en The Rub las empleadas pueden ganarse un dinerillo extra si tras el masaje practican un “final feliz” a los clientes (efectivamente, lo que estáis pensando aunque eso no se muestra abiertamente). En un primer momento, la nueva masajista se resiste a tales métodos pero la economía familiar es tan penosa que finalmente accede. Además, que los clientes que piden esos servicios parezcan salidos de un catálogo de modelos debe de ayudarle a lidiar mejor con su trabajo. Afortunadamente para Riley, los peludos y obesos son mucho más pudorosos y sólo pagan la tarifa normal.

‘The client list’ es una especie de “cautionary tale” donde se pretende mostrar al espectador el dilema moral de la protagonista y las consecuencias de sus decisiones. Dónde están los límites. Por un lado debe ayudar a su familia y por el otro la única forma de poder hacerlo es humillante.  Sin embargo lo que choca es que los clientes que piden esos servicios parecen sacados de un editorial de una revista de moda en lugar de ‘Callejeros’, mucho más creíble y ajustado a la realidad.

FUENTE| Vayatele
FOTO| Jojo.ge en Google Imágenes

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